El mercado inmobiliario continúa enfrentando un escenario desafiante debido al incremento en los costos de construcción. El alza en el precio de materiales, combustibles y servicios logísticos ha elevado los costos de desarrollo de nuevos proyectos, obligando a muchas empresas a revisar sus presupuestos y evaluar con mayor cautela futuras inversiones.
Según estimaciones del sector, los costos de construcción han aumentado entre un 5% y un 16,6%, principalmente por el encarecimiento de los insumos y del transporte.
A pesar de este escenario, los compradores aún no han visto un aumento importante en el valor de las viviendas. Esto se explica por la amplia oferta disponible, especialmente en la Región Metropolitana, donde el stock de propiedades continúa siendo elevado y la demanda todavía no recupera los niveles observados antes de la desaceleración del mercado.
De mantenerse la presión sobre los mercados internacionales de energía, la industria proyecta que los materiales de construcción podrían seguir aumentando durante los próximos meses, afectando especialmente a los proyectos que aún no comienzan su etapa de ejecución.
En paralelo, el mercado observa señales positivas que podrían favorecer una recuperación gradual, como los subsidios a la tasa para la compra de viviendas, mejores perspectivas de financiamiento y medidas orientadas a incentivar la inversión.
En este contexto, los especialistas coinciden en que la evolución del mercado dependerá del equilibrio entre los costos de construcción, el acceso al crédito y la capacidad del mercado para absorber el stock de viviendas disponibles.
Para quienes están evaluando comprar una propiedad, el escenario actual sigue ofreciendo oportunidades, especialmente mientras la alta oferta continúe moderando el comportamiento de los precios.